Celia Sánchez Manduley desde muy pequeña estuvo influenciada por el pensamiento martiano y ya desde muy joven se vinculó a la lucha por ver a Cuba libre y soberana. Nació el 9 de mayo de 1920 en Media Luna, antigua provincia de Oriente.
Fue educada como el resto de sus hermanos sin convencionalismos, prejuicios ni rigideces, y en la cual tuvieron mucho que ver la personalidad de su padre Manuel Sánchez Silveira, hombre de ideas liberales avanzadas y el carácter de su madre siempre alegre y cordial
Después del golpe de Estado
del 10 de marzo de 1952, Celia se involucró con varias organizaciones
revolucionarias. Fue de las
primeras mujeres en empuñar las armas. Su principal papel lo desempeñó en la
preparación del desembarco del Granma en la provincia de Oriente donde organizó
a los campesinos de la zona para que le ofrecieran apoyo a los expedicionarios.
Por orientaciones del Movimiento 26 de julio cumplió
disimiles misiones en la clandestinidad hasta que el 19 de marzo de 1957 sube a
la Sierra maestra y se incorpora como combatiente al Ejército Rebelde. Fue la
principal promotora de la creación del pelotón femenino Mariana Grajales.
Junto a
Fidel participa en diversos combates y marcha en la Caravana de la Victoria.
Armando Hart la llamó "la flor más autóctona de la Revolución".
Armando Hart la llamó "la flor más autóctona de la Revolución".
Al triunfo, desempeñó el cargo de Secretaria de la
Presidencia del Consejo de Ministros sirviendo al Departamento de Servicio del
Consejo de Estado hasta su muerte, ocurrida el 11 de enero 1980.
Cuba toda
recuerda con amor y sinceridad a esta mujer que fue todo, entrega,
incondicionalidad, generosidad, altruismo, sencilla, alegre, intolerante hacia
cualquier rasgo de debilidad; sin la menor manifestación de privilegios. Celia
vive en el corazón de cada cubano.



No hay comentarios:
Publicar un comentario